La inflación medida por el IPC refleja cuánto sube el costo de una canasta de bienes y servicios representativa de los hogares: alimentos, arriendo, transporte, educación y más. Si el IPC anual es alto, cada peso compra menos que hace un año, aunque tu saldo bancario no cambie.
En Colombia el DANE calcula y publica el IPC cada mes, y el dato guía decisiones enormes: el Banco de la República mueve su tasa de interés para llevar la inflación hacia su meta, y el IPC sirve de referencia para reajustar arriendos, matrículas y muchos contratos.
Para tus finanzas, la inflación es la vara mínima: un ahorro que rinde menos que el IPC pierde poder adquisitivo en términos reales. Al comparar un CDT o un fondo, resta mentalmente la inflación esperada del rendimiento ofrecido para dimensionar la ganancia real.