El registro de instrumentos públicos es el paso que convierte un negocio sobre un inmueble en un derecho oponible frente a todos: la escritura firmada ante notario debe inscribirse en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos para que la transferencia de propiedad quede perfeccionada. Sin registro, el inmueble sigue figurando a nombre del vendedor.
En Colombia estas oficinas dependen de la Superintendencia de Notariado y Registro, y cada inmueble tiene un folio de matrícula inmobiliaria donde queda su historia: ventas, hipotecas, embargos y afectaciones. El certificado de tradición y libertad es el extracto de ese folio, consultable en línea pagando la tarifa vigente.
Antes de comprar vivienda, pide un certificado de tradición reciente: verifica quién es el propietario y que no existan hipotecas, embargos o limitaciones. Tras firmar la escritura, no dejes pasar el registro; ese trámite, con sus impuestos y derechos, es lo que te hace dueño.