La fiducia mercantil es un contrato en el que una persona (fideicomitente) transfiere bienes a una sociedad fiduciaria para que los administre dentro de un patrimonio autónomo, separado del patrimonio de ambas partes, y cumpla una finalidad específica en beneficio de alguien (beneficiario). Esa separación patrimonial es la clave: los bienes quedan blindados frente a los acreedores del fideicomitente y de la fiduciaria.
En Colombia es omnipresente en proyectos de vivienda sobre planos: la constructora recibe tu dinero a través de una fiducia que solo lo libera cuando el proyecto alcanza el punto de equilibrio, lo que reduce el riesgo de que la plata se pierda si la obra no arranca.
Si compras vivienda nueva, verifica que exista fiducia y qué modalidad es (preventas o administración completa), pues el nivel de protección varía. Lee quién es el beneficiario y bajo qué condiciones se devuelven los aportes.