LIFO significa 'último en entrar, primero en salir': al vender, se asume que sales primero de las unidades compradas más recientemente. En inventarios determina el costo de la mercancía vendida; en inversiones, define qué lote de acciones o cripto se considera vendido y, por tanto, cuánta ganancia se calcula.
En Colombia hay un matiz importante: bajo las normas contables NIIF que aplican a las empresas, LIFO no está permitido para valorar inventarios. Donde más lo verás mencionado es en plataformas de inversión y cripto, al elegir el método para calcular el costo fiscal de lo que vendes.
Si inviertes por etapas, el método de asignación de lotes cambia la ganancia que reportas cuando vendes una parte. Considera llevar registro de fechas y precios de cada compra y usar un criterio consistente, para poder soportar tus cifras ante la DIAN.