La vivienda de interés social (VIS) es aquella cuyo precio no supera un tope definido en salarios mínimos, pensada para que hogares de ingresos medios y bajos accedan a casa propia. Comprarla como primera vivienda suele abrir la puerta a subsidios estatales, tasas de crédito preferenciales y coberturas sobre la tasa de interés.
En Colombia estos apoyos se canalizan mediante programas del Gobierno Nacional y de las cajas de compensación familiar, que pueden complementarse. Además, el ahorro para vivienda en cuentas AFC o el uso de las cesantías puede servir para completar la cuota inicial, con beneficios tributarios según las normas vigentes.
Antes de firmar, verifica los requisitos de cada subsidio —ingresos del hogar, no ser propietario previo, valor del inmueble— y haz cuentas completas: cuota inicial, gastos notariales y de registro, y el valor real de la cuota mensual. Un subsidio ayuda, pero la deuda sigue siendo tuya.