La renta presuntiva es un mecanismo del sistema tributario que presume que tu patrimonio produce una rentabilidad mínima, aunque en la práctica no haya generado nada. Se calcula como un porcentaje del patrimonio líquido del año anterior y se compara con tu renta ordinaria: tributas sobre la que resulte mayor.
En Colombia fue relevante durante años para personas con patrimonio alto e ingresos bajos, por ejemplo dueños de inmuebles improductivos. Las reformas recientes redujeron su tarifa hasta llevarla a cero para las personas naturales, aunque la figura sigue existiendo en el estatuto tributario.
Aunque hoy su efecto sea mínimo, entenderla ayuda a leer declaraciones de años anteriores y a dimensionar que el patrimonio, no solo el ingreso, importa ante la DIAN. Si manejas un patrimonio considerable, verifica la norma vigente o consulta un contador antes de asumir que no te aplica.