El patrimonio líquido es un concepto fiscal: el patrimonio bruto —todos tus bienes y derechos valorables en dinero al 31 de diciembre— menos las deudas vigentes que puedas soportar documentalmente. Incluye inmuebles, vehículos, saldos bancarios, inversiones y hasta criptoactivos, valorados según las reglas fiscales.
En Colombia es una cifra central frente a la DIAN: el nivel de patrimonio bruto es uno de los criterios que determinan si estás obligado a declarar renta, y el patrimonio líquido sirve de base para el impuesto al patrimonio de quienes superan el umbral de la norma vigente.
Declararlo con juicio importa: si tu patrimonio crece de un año a otro más de lo que justifican tus ingresos declarados, la DIAN puede gravar la diferencia como renta por comparación patrimonial. Guarda los soportes de tus deudas y del origen de tus activos.