La Ley 1943 de 2018, conocida como Ley de Financiamiento, buscó aumentar el recaudo con ajustes al impuesto de renta, retenciones y beneficios para ciertos sectores. Entre sus novedades estuvo el régimen SIMPLE de tributación, pensado para facilitar la formalización de negocios pequeños.
Tuvo un final particular: la Corte Constitucional la declaró inexequible por vicios en su trámite, así que dejó de regir y el Congreso aprobó después la Ley 2010 de 2019, que retomó buena parte de su contenido. Es un caso famoso de inestabilidad normativa en Colombia.
Si encuentras contratos, análisis o planeaciones tributarias que la citan, ten presente que sus reglas fueron reemplazadas. Ante cualquier duda sobre qué norma aplica a tus ingresos o retenciones, la fuente confiable es la DIAN o un profesional tributario actualizado.