La Ley 2277 de 2022 es una reforma tributaria que aumentó la carga sobre ingresos altos en Colombia. Cambió la forma de gravar los dividendos integrándolos a las tarifas progresivas de renta, elevó la tributación de las ganancias ocasionales y estableció un impuesto al patrimonio con vocación de permanencia.
Para un inversionista local, el efecto más visible está en los dividendos de acciones, que quedaron sujetos a retenciones y tarifas distintas a las anteriores, y en los límites que la ley puso a ciertos beneficios y deducciones. Algunas de sus disposiciones han sido revisadas por las cortes.
Como las tarifas y umbrales concretos dependen de la norma vigente y de tu situación, evita cálculos con cifras de años anteriores. Antes de vender un activo con ganancia o recibir dividendos grandes, considera confirmar el tratamiento actual con un contador.