La Ley 1819 de 2016 fue una reforma tributaria estructural. Subió la tarifa general del IVA del 16 al 19 por ciento, reintrodujo el impuesto a los dividendos para personas naturales, creó el sistema cedular para declarar renta y endureció las sanciones contra la evasión.
Sus efectos se sienten a diario en Colombia: el IVA del 19 por ciento que pagas en muchas compras viene de esta ley, y quien declara renta clasifica sus ingresos en cédulas (trabajo, capital, dividendos) siguiendo la lógica que ella instaló.
Para quien empieza, la lección es que las reformas tributarias tocan tanto el consumo como la inversión: un cambio de ley puede alterar cuánto te queda de un dividendo o de una venta. Considera revisar las reglas vigentes cada vez que declares.