El spread bid-ask es la brecha entre el mejor precio al que alguien está dispuesto a comprar un activo (bid) y el mejor al que alguien quiere venderlo (ask). Si compras al ask y vendieras de inmediato al bid, perderías esa diferencia: es un costo de transacción implícito, aunque no aparezca como comisión.
En Colombia lo notas en acciones de la BVC con poca negociación, donde las puntas pueden estar muy separadas; en el mercado cambiario, al comparar a cuánto te compran y a cuánto te venden dólares; y en exchanges de cripto con pares de baja liquidez frente a los más transados.
Antes de operar, mira el spread además de la comisión visible: en activos ilíquidos puede costarte más que cualquier tarifa. Usar órdenes límite ayuda a no cruzar spreads amplios, y elegir activos líquidos reduce este costo sin que tengas que hacer nada especial.