Una wallet no guarda tus criptomonedas —esas viven en la blockchain— sino las claves privadas que permiten moverlas. Con ellas firma las transacciones que autorizas. Hay wallets custodiales, donde un tercero como un exchange controla las claves, y no custodiales, donde solo tú las tienes, respaldadas por una frase semilla.
En Colombia la mayoría empieza con la wallet custodial del exchange donde compra. No la confundas con billeteras de pesos como Nequi o Daviplata: esas son depósitos electrónicos vigilados por la Superfinanciera, mientras que en cripto no existe esa protección institucional.
El principio a interiorizar: quien controla las claves controla los fondos. Si usas una wallet no custodial, la frase semilla es todo; guárdala fuera de línea, nunca la compartas ni la escribas en páginas o apps que te la pidan, porque esa es la estafa más común.