La deuda mala es el crédito que financia consumo que pierde valor o desaparece de inmediato: el bien se gasta, pero los intereses siguen corriendo meses o años. Combina tasas altas con compras sin retorno, de modo que terminas pagando mucho más por algo que ya no existe o vale menos.
En Colombia suele tomar la forma de tarjetas al tope pagando el mínimo, avances en efectivo, créditos de libre inversión para vacaciones o mercado y, en el extremo, el 'gota a gota', préstamo informal con tasas de usura y riesgos que van más allá de lo financiero.
La señal de alerta más útil: financiar a doce cuotas algo que se consume en un mes. Si ya cargas estas deudas, considera priorizar las de tasa más alta, explorar una compra de cartera y evitar cubrir una deuda con otra más cara.