El EBITDA muestra las ganancias de una empresa antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización. Al quitar esos rubros, aísla el desempeño puramente operativo: cuánto genera la actividad principal sin el efecto de cómo se financia, cuánto tributa o cómo contabiliza el desgaste de sus activos. Facilita comparar empresas de distintos países o estructuras de capital.
Lo encontrarás en los informes trimestrales de los emisores de la BVC y en la prensa financiera colombiana, casi siempre junto al margen EBITDA (EBITDA sobre ingresos) y al múltiplo deuda neta sobre EBITDA que usan bancos y calificadoras para medir apalancamiento.
Úsalo con escepticismo: no es flujo de caja. Una empresa puede exhibir EBITDA robusto y quemar efectivo por inversiones, impuestos o intereses; la depreciación excluida refleja desgaste real de activos. Considera contrastarlo con el flujo de caja libre y la utilidad neta.