La prescripción de una deuda ocurre cuando el acreedor deja pasar el plazo legal para cobrarla por la vía judicial y pierde esa posibilidad. La obligación no desaparece del todo —se convierte en lo que los abogados llaman una obligación natural—, pero ya no te pueden obligar a pagarla mediante un juez.
En Colombia los plazos de prescripción varían según el tipo de documento y de obligación, y están definidos en la ley. Un detalle importante: la prescripción no opera automáticamente; debe alegarse dentro del proceso. Además, el reporte en centrales de riesgo se rige por las normas de habeas data, un tema distinto.
Cuidado con un error común: hacer un abono o firmar un acuerdo puede interrumpir la prescripción y reiniciar el conteo del plazo. Si te cobran una deuda muy antigua, considera asesorarte legalmente antes de pagar o firmar, y verifica que la deuda realmente te corresponda.