El tamaño de posición define cuánto capital pones en una sola operación. La lógica correcta va al revés de lo intuitivo: primero decides qué porcentaje de tu cuenta aceptas perder si sale mal, mides la distancia hasta tu stop loss y de ahí resulta cuánto puedes comprar. Reglas comunes sugieren arriesgar porcentajes pequeños por operación.
Aplica igual si inviertes en acciones a través de apps como Trii o de un comisionista, o si operas cripto. Con capitales pequeños en pesos hay un detalle local: las comisiones mínimas pesan proporcionalmente más, lo que condiciona el tamaño razonable de cada operación.
Dimensionar bien importa más que acertar seguido: con posiciones moderadas, una racha de errores es recuperable; con posiciones enormes, un solo error normal se convierte en un hueco grave. Considera definir tu regla de tamaño antes de mirar cualquier gráfico.