Una wallet caliente es cualquier billetera de criptoactivos conectada a internet: la app de un exchange, una aplicación móvil o una extensión del navegador. Esa conexión permanente es su ventaja y su debilidad: hace las transacciones inmediatas y cómodas, pero expone las claves a phishing, malware y hackeos.
Es el punto de partida típico en Colombia: quien compra cripto en un exchange usa por defecto la wallet caliente de esa plataforma. Por los grupos de WhatsApp y redes circulan constantemente estafas en español que suplantan soportes técnicos o páginas oficiales para robar credenciales y frases semilla.
Una práctica extendida es tratarla como el efectivo del bolsillo: mantener ahí solo el monto operativo y guardar los ahorros grandes en almacenamiento frío. Activa el segundo factor de autenticación y desconfía de cualquier 'soporte' que te pida claves o tu frase semilla.