Invertir en arriendo consiste en comprar un inmueble para rentarlo y obtener dos fuentes de retorno: el canon mensual y la eventual valorización de la propiedad. El rendimiento real se calcula después de descontar costos como impuesto predial, cuota de administración, mantenimiento, seguros y los meses en que el inmueble queda vacío.
En Colombia el arriendo de vivienda urbana está regulado por ley: el reajuste anual del canon está atado a la inflación del año anterior y existen reglas sobre depósitos y terminación del contrato. Además, los ingresos por arrendamiento deben reportarse ante la DIAN si estás obligado a declarar renta.
Antes de comprar 'para arrendar', calcula la rentabilidad neta anual y compárala con alternativas líquidas como un CDT: a veces el número sorprende. Ten presente que un inmueble no se vende de un día para otro y que un mal inquilino puede afectar seriamente el flujo esperado.