El rendimiento real es lo que gana tu dinero después de descontar la inflación. Si una inversión rinde un porcentaje nominal pero los precios subieron casi lo mismo, tu poder adquisitivo apenas se movió. Restar la inflación al rendimiento nominal da una buena aproximación; la fórmula exacta usa una división.
En Colombia el punto de comparación es el IPC que publica el DANE. Un CDT con una tasa efectiva anual atractiva puede dejar un rendimiento real pequeño o incluso negativo en años de inflación alta, algo que ocurrió en episodios recientes y sorprendió a muchos ahorradores.
Al evaluar cualquier producto, piensa en tres descuentos: la inflación, los impuestos como la retención sobre rendimientos financieros y las comisiones. Lo que queda después de los tres es tu ganancia verdadera. Comparar solo tasas nominales puede llevarte a elegir el producto que menos conserva tu poder de compra.