El ROA (return on assets o retorno sobre activos) mide cuánta utilidad neta genera una empresa por cada peso de activos que posee: se calcula dividiendo la utilidad neta entre los activos totales. Responde una pregunta simple: ¿qué tan productiva es la empresa usando todo lo que tiene, sin importar cómo lo financió?
Al analizar emisores colombianos listados en la BVC, el ROA es especialmente útil para comparar empresas del mismo sector: un banco y una cementera tienen estructuras de activos tan distintas que compararlos con este indicador lleva a conclusiones equivocadas. Los estados financieros públicos permiten calcularlo directamente.
Como principiante, úsalo junto con otros indicadores y mira su tendencia en varios años, no una foto aislada: un ROA que mejora sostenidamente dice más que un buen dato puntual. Recuerda que las utilidades contables pueden incluir efectos extraordinarios que inflan o deprimen el indicador de un año específico.