CAPEX (capital expenditure) es el dinero que una empresa invierte en activos de larga duración: plantas, maquinaria, tecnología, infraestructura. A diferencia del gasto operativo (OPEX), que se consume en el día a día, el capex se capitaliza en el balance y se deprecia a lo largo de los años, porque se espera que genere valor futuro.
En la BVC hay ejemplos claros: petroleras, cementeras y empresas de energía son intensivas en capex, pues necesitan invertir constantemente para mantener y expandir su operación. Ese desembolso aparece en el flujo de caja, en actividades de inversión, no directamente en el estado de resultados.
Para quien analiza una acción, el capex es clave: uno muy alto reduce el flujo de caja libre para dividendos, pero puede financiar crecimiento. Pregúntate si la empresa invierte para crecer o solo para no deteriorarse; la diferencia cambia por completo el atractivo del negocio.