OPEX son los gastos operativos recurrentes que una empresa necesita para funcionar mes a mes: nómina, arriendos, servicios, mercadeo, mantenimiento. Se descuentan directamente de los ingresos en el estado de resultados y determinan el margen operativo, a diferencia del CAPEX, que son inversiones en activos duraderos.
Al leer los resultados de un emisor de la BVC, la evolución del OPEX frente a los ingresos dice mucho: si los gastos crecen más rápido que las ventas, el margen se comprime. El concepto también aplica a un negocio pequeño o a un freelancer: son tus costos fijos de operar.
Para analizar una empresa, considera mirar la tendencia del margen operativo a lo largo de varios trimestres más que un dato aislado. Y ten matices: recortar OPEX mejora utilidades hoy, pero si el recorte toca músculo (talento, calidad, marca) puede deteriorar el negocio mañana.