El portafolio 60/40 es una de las fórmulas clásicas de inversión: destinar el 60% del capital a renta variable, como acciones o ETFs, y el 40% a renta fija, como bonos o CDTs. La idea es que las acciones aporten crecimiento mientras los bonos amortiguan las caídas y generan ingresos estables.
Un inversionista en Colombia puede armar algo parecido combinando, por ejemplo, ETFs de acciones globales a través de comisionistas locales o plataformas internacionales, con TES, CDTs o fondos de inversión colectiva de deuda. Las proporciones exactas dependen del horizonte y de la tolerancia al riesgo de cada persona.
Ten en cuenta que el 60/40 no es una regla mágica: hay años en que acciones y bonos caen al tiempo, sobre todo cuando la inflación se dispara. Úsalo como punto de partida para entender la diversificación entre clases de activos, y ajusta los porcentajes a tu propia situación y edad.