La cuota fija es el pago mensual constante de un crédito amortizado en pesos: cada mes pagas lo mismo, pero la composición cambia. Al comienzo la mayor parte cubre intereses y poco abona a capital; con el tiempo la proporción se invierte y el saldo baja cada vez más rápido.
Es el esquema más común en créditos de consumo, libre inversión y vivienda en pesos en la banca colombiana. Su ventaja es la previsibilidad: sabes exactamente cuánto sale de tu bolsillo cada mes durante toda la vida del crédito, lo que facilita sostener un presupuesto.
Al comparar ofertas, no te quedes con el valor de la cuota: créditos con cuota similar pueden costar muy distinto según tasa y plazo. Revisa la tabla de amortización y pregunta si los abonos extra reducen plazo o cuota.