El déficit fiscal aparece cuando un gobierno gasta más de lo que recauda en un periodo, normalmente un año. La diferencia se financia casi siempre emitiendo deuda pública. No es bueno o malo en sí: puede reflejar inversión o respuesta a una crisis, pero si se vuelve crónico presiona la deuda, las tasas y la confianza.
Colombia tiene una regla fiscal que fija límites al déficit y a la deuda del Gobierno, vigilada por un comité autónomo. Cuando el mercado percibe desvíos, se sienten efectos concretos: mayores tasas de los TES, presión sobre el dólar y advertencias de las calificadoras de riesgo.
Aunque suena lejano, toca tu bolsillo: influye en el costo del crédito, en la inflación esperada y en las reformas tributarias que definen cuántos impuestos pagas. Seguir las noticias fiscales ayuda a entender por qué se mueven las tasas y el dólar.