El encaje bancario es el porcentaje de los depósitos del público que los bancos deben mantener inmovilizado, como reserva en el banco central o en caja, en lugar de prestarlo. Cumple dos funciones: respaldar los retiros de los ahorradores y servir de herramienta monetaria, pues al subirlo queda menos dinero para crédito y al bajarlo se libera liquidez.
En Colombia lo fija el Banco de la República y varía según el tipo de depósito: las cuentas a la vista, como ahorros y corrientes, suelen tener un encaje mayor que los depósitos a plazo como los CDT, reflejando qué tan rápido puede el público exigir su dinero.
No lo ves directamente, pero influye en cuánto crédito ofrecen los bancos y a qué costo. También ilustra algo clave: los bancos no guardan toda tu plata, la prestan; por eso existen el encaje, la supervisión estatal y el seguro de depósitos de Fogafín.