La tasa de desempleo se calcula dividiendo el número de desocupados entre la población económicamente activa. Cuenta como desocupado quien busca trabajo activamente sin encontrarlo; quien deja de buscar pasa a ser inactivo y sale del cálculo, por lo que la cifra puede mejorar sin que haya más empleo.
En Colombia la mide el DANE cada mes mediante su encuesta de hogares. Un matiz importante: la alta informalidad hace que muchas personas figuren como ocupadas aunque tengan ingresos precarios e inestables. El Banco de la República la sigue de cerca para sus decisiones de tasa.
Para tus finanzas es un termómetro del riesgo laboral: cuando sube, conseguir o cambiar de empleo se pone más difícil. Es un buen recordatorio de por qué conviene construir un fondo de emergencia antes de asumir deudas grandes.