La LIBOR fue durante décadas la tasa de referencia a la que los grandes bancos se prestaban entre sí en Londres, y sirvió de base para créditos, bonos y derivados en todo el mundo. Tras un escándalo de manipulación, fue desmontada y reemplazada por tasas calculadas sobre transacciones reales, como la SOFR para el dólar.
A Colombia llegaba de forma indirecta: créditos en dólares de empresas locales y algunos bonos estaban atados a LIBOR y tuvieron que migrar a las nuevas referencias. Para operaciones en pesos, las referencias relevantes son locales, como el IBR y la tasa de política del Banco de la República.
Si lees contratos o análisis antiguos que mencionan LIBOR, entiende que ya no se publica para nuevos negocios. Lo importante es el concepto: gran parte del costo de la deuda mundial se fija sobre una tasa de referencia más un margen.