El yield expresa cuánto genera un activo en relación con su precio: el dividend yield de una acción divide los dividendos anuales entre la cotización, el yield de un bono relaciona sus pagos con lo que cuesta, y hasta un apartamento en arriendo tiene el suyo. En bonos rige una relación inversa: si el precio sube, el yield baja.
En Colombia lo encuentras al comparar el rendimiento de los TES, el dividend yield de acciones de la BVC o la rentabilidad de un CDT frente a otro. En el mundo cripto abundan plataformas que prometen 'yields' llamativos, casi siempre con riesgos proporcionales.
Un yield anormalmente alto rara vez es un regalo: suele reflejar riesgo, un precio castigado o pagos insostenibles. Distingue entre el yield histórico y el esperado, y nunca compares rendimientos sin poner al lado el riesgo y la liquidez de cada alternativa.