Una hipoteca es la garantía que respalda un crédito de vivienda: el inmueble queda gravado a favor del banco, de modo que si dejas de pagar, la entidad puede perseguir el bien para recuperar lo prestado. Tú conservas la propiedad y el uso de la casa; el gravamen se inscribe en el certificado de tradición y se levanta cuando terminas de pagar.
En Colombia el crédito hipotecario de vivienda puede pactarse en pesos con tasa fija o en UVR, unidad que se ajusta con la inflación y hace que el saldo se actualice con el tiempo. Existen además el leasing habitacional como alternativa y subsidios estatales según los programas vigentes.
Antes de firmar, compara la tasa efectiva anual entre bancos, entiende la diferencia entre pesos y UVR, y suma costos como seguros obligatorios, avalúo y gastos notariales. La cuota inicial y el plazo definen cuánto pagarás en total.