La hipoteca abierta es una modalidad de garantía en la que el inmueble no respalda un solo crédito específico, sino cualquier obligación presente o futura que tengas con la entidad, hasta cierto límite. A diferencia de la hipoteca cerrada —atada a un único préstamo—, la abierta queda 'disponible' para amparar nuevos créditos sin necesidad de constituir una garantía nueva cada vez.
En la práctica bancaria colombiana aparece cuando pides un crédito de libre inversión con garantía hipotecaria o cuando el banco quiere que tu casa respalde varias líneas a la vez. El gravamen figura en el certificado de tradición y libertad del inmueble, y puede dificultar venderlo o hipotecarlo con otra entidad mientras esté vigente.
Lee con lupa qué obligaciones quedan cubiertas: con una hipoteca abierta sin límite de cuantía, deudas futuras que ni imaginabas podrían comprometer tu vivienda. Pregunta siempre cómo y cuándo se cancela el gravamen.